Habían pasado 25 años ya desde la última vuelta olímpica del club de Liniers y el equipo se cargaba de responsabilidades y obligaciones para cortar esa racha. Siempre faltaba un poquito más para el campeonato. Pero Vélez se cansó y Héctor "el Coio" Almandoz también. El conjunto del oeste venció a Estudiantes en La Plata, se consagró campeón del fútbol argentino y el central nacido el 17 de enero de 1969 gravó su nombre en la historia fortinera.
Su carrera futbolística comenzó en la Sociedad Italiana de Haedo Norte hasta que disputó un partido contra Vélez y fue citado a una prueba. "Lo más cómico es que me probé como delantero", recuerda entre risas el zaguero.
Actualmente, el Coio se encuentra casado con Silvina Rivero y tiene tres hijas: Ahilen, Estefanía y Sofía. "Les agradezco a las cuatro el apoyo que recibo en todo momento. Sé que sin ellas no podría emprender el camino de entrenador que espero comenzar", afirma el jugador que Diego Maradona catalogó como el "mejor líbero del mundo".
Pero a pesar de su retiro del fútbol profesional, Almandoz nunca abandonó su pasión y se contactó con el actual técnico de la Selección Argentina, Alejandro Mancuso, Matías Almeyda y Fernando Cacéres, entro otros, para organizar el showbol. El motivo de la competición comenzó siendo la recaudación de alimentos y dinero para donar a zonas de escasos recursos. Sin embargo, ese partido le devolvió a los protagonistas lo que perdieron en el momento de su retiro: la adrenalina, la ansiedad, la pasión de sus vidad. "Fue como un re-debut de mi carrera. Estaba más nervioso que cuando me mandó a la cancha el entrenador Daniel Willington. Además, nos conmovió el apoyo de la gente, jamás creímos que podíamos convocar a tantas personas", reconoce el ex Quilmes.
Luego de haber sido fichado por Vélez, el Coio realizó todos los trabajos en las Inferiores y, hasta una final con la 8º categoría contra San Lorenzo, se había desempeñado como delantero. Su entonces técnico, el "Toto" Calvanese, lo mandó de marcador central por la lesión de uno de sus compañeros y completó el tiempo reglamentario jugando de 6. "Ganamos 2 a 1 y salimos campeones. El Toto me dijo `flaco, pateá para arriba todo lo que se mueva´", relata feliz Almandoz.
La cantera velezana lo marcó a fuego y le enseñó valores tanto futbolísticos como actitudinales, por eso, tras varios años alejado de ella, volvió pero esta vez como entrenador. El conjunto de la séptima categoría dirigido técnicamente por Almandoz se coronó campeón el sábado. "Quiero devolverle a Vélez todo lo que me dio y una buena forma de hacerlo es transmitiéndole a sus júvenes todo lo que uno aprendió durante su vida", remarcó el entrenador que aseguró tener ofertas de clubes de la B Nacional, pero que prefiere estar vinculado al equipo de sus amores.
A pesar de los recuerdos felices, hay algo que le molesta al Coio. Más que molestia, es preocupación. Su ex compañero del Showbol Fernando Cacéres fue baleado en un intento de asalto en Ciudadela y es inevitable el rostro de tristeza en su cara. "Fui a verlo con Fernando Gamboa y Alejandro Mancuso, nos shockeó a todos. Estamos rezando para que se recupere", comenta con dolor.
Su carrera futbolística comenzó en la Sociedad Italiana de Haedo Norte hasta que disputó un partido contra Vélez y fue citado a una prueba. "Lo más cómico es que me probé como delantero", recuerda entre risas el zaguero.
Actualmente, el Coio se encuentra casado con Silvina Rivero y tiene tres hijas: Ahilen, Estefanía y Sofía. "Les agradezco a las cuatro el apoyo que recibo en todo momento. Sé que sin ellas no podría emprender el camino de entrenador que espero comenzar", afirma el jugador que Diego Maradona catalogó como el "mejor líbero del mundo".
Pero a pesar de su retiro del fútbol profesional, Almandoz nunca abandonó su pasión y se contactó con el actual técnico de la Selección Argentina, Alejandro Mancuso, Matías Almeyda y Fernando Cacéres, entro otros, para organizar el showbol. El motivo de la competición comenzó siendo la recaudación de alimentos y dinero para donar a zonas de escasos recursos. Sin embargo, ese partido le devolvió a los protagonistas lo que perdieron en el momento de su retiro: la adrenalina, la ansiedad, la pasión de sus vidad. "Fue como un re-debut de mi carrera. Estaba más nervioso que cuando me mandó a la cancha el entrenador Daniel Willington. Además, nos conmovió el apoyo de la gente, jamás creímos que podíamos convocar a tantas personas", reconoce el ex Quilmes.
Luego de haber sido fichado por Vélez, el Coio realizó todos los trabajos en las Inferiores y, hasta una final con la 8º categoría contra San Lorenzo, se había desempeñado como delantero. Su entonces técnico, el "Toto" Calvanese, lo mandó de marcador central por la lesión de uno de sus compañeros y completó el tiempo reglamentario jugando de 6. "Ganamos 2 a 1 y salimos campeones. El Toto me dijo `flaco, pateá para arriba todo lo que se mueva´", relata feliz Almandoz.
La cantera velezana lo marcó a fuego y le enseñó valores tanto futbolísticos como actitudinales, por eso, tras varios años alejado de ella, volvió pero esta vez como entrenador. El conjunto de la séptima categoría dirigido técnicamente por Almandoz se coronó campeón el sábado. "Quiero devolverle a Vélez todo lo que me dio y una buena forma de hacerlo es transmitiéndole a sus júvenes todo lo que uno aprendió durante su vida", remarcó el entrenador que aseguró tener ofertas de clubes de la B Nacional, pero que prefiere estar vinculado al equipo de sus amores.
A pesar de los recuerdos felices, hay algo que le molesta al Coio. Más que molestia, es preocupación. Su ex compañero del Showbol Fernando Cacéres fue baleado en un intento de asalto en Ciudadela y es inevitable el rostro de tristeza en su cara. "Fui a verlo con Fernando Gamboa y Alejandro Mancuso, nos shockeó a todos. Estamos rezando para que se recupere", comenta con dolor.
Pero se entusiasma nuevamente al recordarle que Matías Almeyda, es jugador del Showbol, volvió al rodaje de la Primera División tras cuatro años de inactividad. "Daría lo que fuera por estar dentro de una cancha. Vi la final contra Huracán y pagaba hasta lo que no tengo por jugar. Matías se retiró muy temprano y se notaba que un partidito contra verdaderos veteranos le quedaba chico. Me alegra su decisión porque le have bien al fútbol", asegura.
Sin nada que reprocharse y con más alegrías que decepciones, Héctor Alfredo Almandoz es otro de los grandes protagonistas que recorrieron el camino del fútbol argentino y, aunque hoy se encuentra en el final, el destino le buscó una calle paralela: la de la conducción técnica, para así nunca desprenderse de la principal pasión de su vida.
Santiago Parareda
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